El plan de los totonacas
miércoles 17 de junio, 2020
El Rey totonaca de Cempoallan decide ganarse a como de lugar el favor de los españoles, pues librarse del poder de los mexicas es su principal objetivo.
El Rey totonaca de Cempoallan decide ganarse a como de lugar el favor de los españoles, pues librarse del poder de los mexicas es su principal objetivo.

Xicomecóatl el Cacique Gordo por cortesía del celebre Rafael Mena, a quien agradecemos por apoyarnos con su gran talento información de sus redes sociales abajo.

Los totonacas, habían estado atentos a los movimientos de los españoles cuando arribaron a las costas de lo que hoy es Veracruz y se presentaron ante estos solo cuando los emisarios de Moctezuma se habían marchado, aunque terminarían siendo descubiertos por los mexicas con los castellanos lo cual no era nada bueno, pues Moctezuma había prohibido que sus vasallos totonacas contactasen con los extranjeros, como lo insinúa M. Graulich en “Apogeo y caída del imperio azteca”, pues sin provisiones los españoles se hubieran visto obligados a retirarse; sobre todo porque se encontraban bastante divididos ya que la facción castellana leal al gobernador de Cuba, anhelaba regresar a un lugar seguro y es cierto que no dejaron hasta este momento de presionar a su líder Cortés, para que regresara, sobre todo cuando se les acabo la comida.

Ilustración de dominio público del ilustrador Keith Henderson tomadas del libro de Prescott, William Hickling, titulado “The conquest of Mexico” disponibles en Wikisource. 

Moctezuma conocedor de su situación les había dejado de enviar suministros además de que prohibió a sus vasallos contactar con los extranjeros. Bernal Díaz nos hace mención de esta prohibición para con los totonacas con las siguientes palabras que él recoge y que los del Totonacapan le comunicaron a los de Castilla:

que su señor Moctezuma no era servido de aquello, porque sin su licencia y mandado no nos habían de recoger en su pueblo ni dar joyas de oro…” (Historia verdadera capitulo XLVI).

Las acciones del Huey Tlatoani de los mexicas al parecer estaban encaminadas a evitar un contacto potencialmente perjudicial para su poder y quizás también para hacer tiempo y planificar mejor un futuro encuentro con extranjeros de la misma categoría, pues de hecho en este momento Moctezuma intentaba consolidar su poder en la región y nuevos problemas a la vista, eran lo que menos necesitaba en aquel entorno hostil que intentaba dominar, véase: (Bravo, La guerra en el imperio azteca, 2007) y aun en el seno del imperio tenia rivales ciertamente importantes como el príncipe rebelde Ixtlilxóchitl II de Texcoco.

Más para desgracia de Moctezuma los Totonacas, vasallos suyos, se encontraban deseando liberarse de su poder y enterados de las capacidades bélicas de los castellanos se decidieron a entrar en contacto con los recién llegados como deja en claro Bernal Díaz:

…Dijo la doña Marina en la lengua mexicana que si había allí entre ellos nahuatlatos, que son intérpretes de la lengua mexicana; y respondieron los dos de aquellos cinco que sí, que ellos la entendían y hablarían; y dijeron luego en la lengua mexicana que somos bien venidos, e que su señor les enviaba a saber quién éramos, y que se holgaba servir a hombres tan esforzados, porque parece ser ya sabían lo de Tabasco y lo de Potonchan; (Historia verdadera capitulo XLI).

Ilustración de dominio público del ilustrador Keith Henderson tomadas del libro de Prescott, William Hickling, titulado “The conquest of Mexico” disponibles en Wikisource.  

Y al parecer su plan era simple pero efectivo: utilizar a estos extranjeros contra sus amos mexicas en alianza con los tlaxcaltecas y así juntos, totonacas y tlaxcaltecas librarse del poder de Moctezuma.

Plan que con seguridad fue orquestado por uno de los enemigos de Moctezuma II menos reconocidos, Xicomecóatl a quien los castellanos llamaron el cacique gordo, Rey de la ciudad estado de Cempoallan (Zempoala).

Este entendía ciertamente que desobedecer a los mexicas podía suponer para si y los suyos un riesgo de muerte, pero conocedor del poder de los caxtiltecas (castellanos en náhuatl) por al parecer estar al tanto de la victoria de estos contra los belicosos mayas de Centla, se decidió a ir en su busca para así sumarlos a su causa a como diera lugar, a la par que entre las ciudades estado totonacas se buscaba aliados para estar listos para guerrear y se debe de admitir que su plan finalmente habría de tener éxito, pues este Rey lograría con sus acciones poner en marcha los acontecimientos que arruinarían al emperador Moctezuma y al imperio mexica, sin duda debemos entonces de reconocer su valía como hábil político que de una u otra manera libero a su pueblo.

Cempoallan, fotografia en Wikimedia Common, esta ciudad pudo haber tenido unos 30 000 habitantes cuando llegaron los castellanos.

Ahora bien, el líder castellano Hernán Cortés quien claramente prefería mantenerse amigo de los poderosos mexicas más que, de los totonacas, no tenía más opción que cooperar con sus nuevos aliados pues regresar a Cuba o a España significaría seguramente su muerte, de hecho, su situación ya la resumió bien en su momento la Doctora Isabel Bueno Bravo:

Cortés, por su parte, también estaba en una situación delicada, pues sabemos que desde el inicio su empresa estuvo agujereada por la insidia de las facciones que manejó de manera brillante, unas veces sobornando a los descontentos, otras tomando medidas ejemplares sin temblarle la mano y a veces absolutamente desesperadas, como fue la decisión de hundir las naves. Aunque analizada esta situación en su contexto no parece que tuviera muchas alternativas para elegir.

Tras fundar la villa de la Vera Cruz y de los nombramientos que se habían hecho, Cortés se desvinculaba de la autoridad de Velázquez y se colocaba directamente bajo la autoridad del rey; por ello, si volvía a Cuba o a España, le esperaba igualmente la muerte (Bravo, La guerra en el imperio azteca, 2007).

Cortés cauteloso, se cuidó sin embargo, de mantener la posibilidad de una alianza con quienes más le convenía, es decir en este caso los mexicas.
De manera que cuando los funcionarios mexicas fueron capturados por los totonacas en Veracruz, Hernán Cortés busco liberarlos de inmediato para demostrar que era amigo de los mexicas (probablemente por si más tarde podía consolidar una alianza con estos, o un vasallaje para la corona hispanica) y aunque se le atribuye al mismo Cortés la captura de los tales funcionarios, aquello resulta improbable y aunque no descarto esta opción, yo simplemente me inclino en particular por esta otra: que Xicomecóatl tomo la iniciativa de capturar a los funcionarios de Moctezuma cuando sintió que su alianza con los castellanos era palpable. Y es que los intereses de los totonacas coincidían con el interés de Cortés de “no morir” y por supuestos con sus ambiciones. 

Es de destacar que tras concertarse la alianza entre totonacas y españoles, Moctezuma se abstendrá de atacar a sus rebeldes vasallos, pues parece que el gesto de Cortés de liberar a los funcionarios mexicas realmente le funciono al jefe caxtilteca.

Puede que Moctezuma debido a que estaba informado de la situación del campamento hispano, tan falto de provisiones y efectivos militares y quizás tras considerar las acciones del jefe de los españoles con base en su situación previa al contacto con los totonacas, pensaría que no sería imposible de detener a su reducido grupo.

Por cierto las palabras de los totonacas cuando llegaron los Mexicas a su encuentro con los caxtiltecas, parece una muestra evidente de parte de los totonacas; de que estos intentaban manipular a los españoles atemorizándoles para que cedieran en medio de aquella situación caótica en que se vieron a sus interese, lo que resulta evidente ya que los subterfugios de los totonacas contradicen las acciones prudentes que hasta el momento Moctezuma mismo había tomado para tratar con los castellanos y cito nuevamente de la Historia verdadera de Bernal quien nos cuenta el momento de modo muy vivido, (sospechosamente vivido):

Y dijeron que los recaudadores del gran Moctezuma, e que vienen a ver por qué causa nos recibían en el pueblo sin licencia de su señor, y que les demandan ahora veinte indios e indias para sacrificar a sus dioses Huichilobos porque les de victoria contra nosotros, porque han dicho que dice Moctezuma que os quiere tomar para que seáis sus esclavos… (Historia verdadera capitulo XLVI);

Parece evidente que los totonacas simplemente estaban decididos a decir, todo lo que fuera necesario, para que los de Castilla los apoyaran; pues a mí parecer, simplemente exageran y aun pienso que no dudan en agregar unas cuantas mentiras a su mensaje, como lo de que los mexicas esclavizarían a los españoles, (de hecho de ser cierto en todo caso que los mexicas pensaban ir en contra de los castellanos, es más probable que antes que esclavizarlos, los sacrificarían, detalle que sospechosamente se les escapa a los totonacas), siendo el interés posible de declarar esto, el de meterles miedo a los españoles y predisponerlos a una alianza en contra de los mexicas.

Ademas Moctezuma no parecía nada interesado en combatir a los españoles y es posible que como el también sabia que en Zentla los castellanos habían derrotado a un gran ejercito maya, prefería tácticas menos directas, quizás considerando que ser derrotado por un pequeño grupo de extranjeros podía inspirar rebeliones en su imperio y fortalecer el animo de sus muchos enemigos.

Cabeza de figurilla de la cultura totonaca en el MAX, (Museo de antropologia de Xalapa en Veracruz).

Y es que las palabras de los totonacas están con seguridad pensadas para manipular la decisión de un Cortés, que francamente necesitado de una justificación para quedarse con todo y su cabeza sobre su cuello, estaba inesperadamente, en el lugar correcto y el momento indicado, (además, que persona mínimamente sensata podría de hecho negar a la luz de la evidencia planteada, que los totonacas tenían, debido a que habían sido descubierto con los castellanos, que forzar por el medio que fuera una alianza con los poderosos extranjeros si querían escapar de un muy severo castigo por sus acciones).

Y de esta forma los totonacas habrían finalmente de contratar el servicio de lo que para ellos era seguramente un grupo de útiles y poderosos mercenarios que pensaban, los podrían ayudar contra las fuerzas de Moctezuma; pero debían probar su lealtad primero, sobre todo porque Cortés había liberado a los prisioneros mexicas que habían secuestrado.

por esto es que enviaron a su nueva arma secreta contra los totonacas de Tizapacingo, una ciudad totonaca si, pero leal a los mexicas.

Adaptado del ensayo del mismo autor “Moctezuma el héroe (que no fue)”.

Un agradecimiento especial a Rafael Mena por su ilustración sobre el Rey Xicomecóatl a continuación accesos a sus redes:

Facebook

Devianart

Instagram

Patreon

0 comentarios

Enviar un comentario

Recibe nuestro boletín

Intereses