La caída de Asiria
lunes 8 de junio, 2020
El poderoso imperio asirio domino la Mesopotamia por siglos, pero nada es para siempre y el colosal poder asirio también llega a su inevitable desenlace.
El poderoso imperio asirio domino la Mesopotamia por siglos, pero nada es para siempre y el colosal poder asirio también llega a su inevitable desenlace.

El rey Assurbanipal II, detalle de una escena de casería escultura del palacio real de Nínive, Irak. Siglo VIII a. C. Museo Británico. Fotografía por Osama Shukir Muhammed Amin imagen de Wikimedia.

 

 

¡Ay de la ciudad derramadora de sangre, esta en su totalidad llena de mentira y de rapiña, de su lugar lo apresado no sale! Suena [en ella] sonido de látigo, y sonido del estruendo de movimiento de ruedas; y caballo que se lanza , y carro que salta y el jinete que monta, y  el fuego de la espada, y el relámpago de la lanza; y multitud de muertos, y multitud de cadáveres; y de los montones de cadáveres no habrá fin. Nahúm Capitulo 3: Versículos 1 al 3.

Imagen 1: Ilustración de dominio publico de Ephrain Moses Lilien de Wikimedia Commons.

 

Prescindiendo de que opinemos sobre la los textos religiosos de los antiguos hebreos, muchos de sus pasajes innegablemente reflejan una época anterior a la de su compilación final y la arqueología da buena fe de ello, sobre todo para el periodo abarcado en libros como Reyes, si bien las interpretaciones de los Historiadores y arqueólogos sobre las Historias bíblicas, son muy diferentes a las de los religiosos, en casos como el citado antes, nos dan una idea acertada de su época y en este caso, acerca de la impresionante caída de uno de los imperios más notables de la Historia antigua, el Asirio y de la casi completa aniquilación de los que pertenecían a este grupo étnico y cultural.
Adentrémonos pues en un mundo fascinante y muy diferente al nuestro en el antiguo oriente, el mundo de los Asirios.

Imagen 2: Estandartes asirios 1911 de la Enciclopedia Británica en Wikimedia Commons.

Asiria fue un imperio notable en Mesopotamia, que en su mejor momento logro dominar toda la Mesopotamia, Egipto [aunque por breve tiempo], Siria, Fenicia, Israel y Judá, Parte de Anatolia, parte de Elam, partes de Irán, entre otras regiones aledañas a las
anteriores. sin embargo, la piedra angular de su poder radicaba en su potente ejercito armado con hierro, su dominio de la guerra y su peculiar crueldad.

      Imagen 3: Mapa del imperio asirio en su máxima extensión de Wikimedia commons.

Y no es que sus vecinos fueran muy humanitarios, pero en este ámbito los Asirios se hicieron notar y cito de uno de sus Reyes Assurnasirpal II quien como pocos nos describe las consecuencias de no rendirse ante el gran poder de Asiria:

“Levante una columna cerca de la puerta de la ciudad y desollé a todos los Príncipes que se habían rebelado, y cubrí la columna con su pellejo. A unos los enterré dentro de la columna [vivos], a algunos crucifiqué en la columna y a otros crucifique encima de estacas alrededor de la columna. Desollé a muchos alrededor de todo el país y monte su pellejo sobre la muralla […] y desmembré a los oficiales [Eunucos], a los oficiales reales, que se rebelaron […]. A muchos de los prisioneros los quemé con el fuego, y a otros muchos los tome vivos. A algunos cercene las manos; a otros, la nariz, las orejas[…] a muchos les saqué los ojos […] Quemé en el fuego a sus jóvenes… (Luckenbill [1926] Ancient Records of Assyria and Babylonia Volumen I. Impreso por: University of Chicago Press).

Ahora bien, los Asirios solían lanzarse con brutalidad para provocar miedo entre las ciudades estado del antiguo oriente y cuando alguna les resistía, la brutalidad no se hacía esperar, pues sus castigos estaban pensados para provocar temor en sus víctimas y con ello evitar futuras rebeliones o también facilitar que las ciudades vecinas, no se resistieran a su poder, pues la severidad de sus castigos dependía de que tanta resistencia a su poder ofrecían sus víctimas. De manera que muchas ciudades estado, preferían rendirse antes que entablar combate.

Unos pocos reinos, los resistieron con valor, no siempre con éxito, pues finalmente hasta el Egipto de los faraones estuvo bajo su control, aunque por breve tiempo.

     Imagen 4: Arqueros asirios en la galería asiria del museo de Irak en Bagdad fotografía de Osama Shukir Muhammed Amin, imagen de Wikimedia [Nota: Los que no llevan barba son sin duda eunucos].

Sin embargo, nada es para siempre y la caída del coloso de Mesopotamia vendría de un lugar inesperado.
Nabopolasar hijo de nadie como le denominan las inscripciones, aun las suyas, por ser de origen plebeyo habría de ser la fuerza que pondría en marcha la caída del poder Asirio.

Nabopolasar era un militar de Babilonia ciudad estado que en aquellos días estaba bajo el control del gran reino de Asiria. Sin duda este guerrero conocía bien el arte militar de sus amos, por lo cual, pudo conducir una rebelión exitosa contra estos y cuando desde Nínive, capital de aquel imperio, los señores de la guerra se vieron rebasados por un rebelde sin linaje los más belicosos de sus vasallos no dudaron en levantarse; después de todo si un hijo de nadie era capaz de enfrentar al poder de Nínive, quizás es que la hora de la revancha había llegado.

    Imagen 5: Dios Marduk de Babilonia imagen de Wikimedia.

Los medos, entonces bajo el yugo Asirio, se levantaron en armas aprovechando el éxito de Nabopolasar y pronto pactaron una alianza con el Babilonio para vengarse. Aceptando que la hija del Rey Medo se uniera al hijo del plebeyo.

Imagen 6: medo, Wikimedia Commons por T. Ihle.                                                                                                                 

Y de ahí a marchar con rumbo a la opulenta Nínive, victoria tras victoria acercándose a la venganza y con seguridad sumando nuevos adeptos en el camino, entre ellos, los elamitas y los escitas que desde tiempo atrás ya eran vistos como problemáticos por asiria.

Ahora bien por su severidad, es comprensible que sus vasallos abandonaran a los de Asiria en su momento de necesidad, pues finalmente para sus siervos, los Asirios eran esencialmente crueles explotadores y es que este imperio, si bien brindaba cierta estabilidad a la región, debido a que su principal objetivo era la obtención de tributo de sus estados súbdito, al final no recibiría la ayuda que necesitaba y la que recibiría, seria para fines prácticos mínima, ya que al final de entre sus vasallos, los que no pactaron con Nabopolasar, simplemente optaron por esperar el desenlace final. salvo excepción.

Curioso es que los egipcios enemigos de los Asirios, si terminarían enviando algo de ayuda al imperio, pero con seguridad, debido a que preferían ver peleando a Babilonia y a Nínive entre sí por más tiempo; que, a cualquiera de estos, metiendo sus narices en el valle del Nilo, ya que estarían al tanto del éxito del nuevo Rey de Babilonia, el cual quizás intuían, podía volverse un enemigo futuro y tendrían razón.

Imagen 6: Pintura de Lawrence Alma Tadema de dominio publico en Wikimedia.

El último Rey de Asirá que gobernó en Nínive, Sin-shar-ishkun, murió asesinado en la toma de su ciudad en el 612 antes de nuestra era

          Imagen 7: Ilustración de Gustav Dore, dominio publico.

 

Bibliografía:

Elena Cassin, Jean Bottéro & Jean Vercoutter. (1965) Los imperios del antiguo oriente Vol. III La primera mitad del primer milenio.  Siglo XXI. Mex.

F. Quesada Sanz  (7 de nov. 2019) Conferencia “Asiria y Assurbanipal”, del ciclo “Creadores de imperios”  Fundación Juan March. Madrid

G. Roux, (1993) Ancient Iraq. Penguin Books. Inglaterra.

D. D. Luckenbill (1926) Ancient Records of Assyria and Babylonia Volumen I. Impreso por: University of Chicago Press. Chicago.

 

  • Las ilustraciones de Osama Shukir Muhammed Amin, y de Thomas Ihle, están bajo la licencia de Creative Commons

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