La Historia de las enfermedades en animales traídas al Nuevo Mundo.
viernes 12 de junio, 2020
Muchos se ha escrito y dicho sobre las enfermedades importadas desde el viejo mundo hacia el continente americano, parece que es un tema en el que se ha dicho casi todo, sin embargo, falta algo importante, entender las enfermedades humanas y animales como un conjunto. La tendencia actual en la medicina es el concepto de una sola salud, este concepto es reciente en términos prácticos quiere decir que la salud humana y la sanidad animal son interdependientes y están vinculadas a los ecosistemas en los cuales coexisten.
Muchos se ha escrito y dicho sobre las enfermedades importadas desde el viejo mundo hacia el continente americano, parece que es un tema en el que se ha dicho casi todo, sin embargo, falta algo importante,  entender las enfermedades humanas y animales como un conjunto. La tendencia actual en la medicina es el concepto de una sola salud, este concepto es reciente en términos prácticos quiere decir que la salud humana y la sanidad animal son interdependientes y están vinculadas a los ecosistemas en los cuales coexisten.

Jaguar Wikimedia Commons

Muchos se ha escrito y dicho sobre las enfermedades importadas desde el viejo mundo hacia el continente americano, parece que es un tema en el que se ha dicho casi todo, sin embargo, falta algo importante,  entender las enfermedades humanas y animales como un conjunto. La tendencia actual en la medicina es el concepto de <<Una sola salud>>, este concepto es reciente en términos prácticos quiere decir que la salud humana y la sanidad animal son interdependientes y están vinculadas a los ecosistemas en los cuales coexisten. En este artículo vamos a hacer un brevísimo resumen de las enfermedades importadas por europeos y africanos al continente americano, no solo en seres humanos, también en los animales, pues con el acertado concepto de <<una sola salud>>  entendemos que las enfermedades de los animales afectan a los seres humanos y viceversa.

Las poblaciones de seres vivos evolucionan en sus ecosistemas de forma muy específica, se adaptan al medio de manera que a veces tienen dificultades para sobreponerse a cambios bruscos de sus ecosistemas. Las poblaciones humanas siguen estos mismos lineamientos, y grupos humanos se han visto (y se siguen viendo) mermados e incluso extintos por la importación de enfermedades ajenas a su ecosistema, la dificultad para adaptarse a cambios bruscos en el hábitat es inherente a todas las especies.

El momento del contacto entre europeos, asiáticos y africanos con la gente del continente americano también fue el momento del contacto entre muchas especies de organismos. El viejo mundo importo a América el ganado vacuno, ovino, caprino, porcino, avícola y caballar con sus respectivas enfermedades,   que eventualmente contagiarían a poblaciones de animales silvestres de las Américas, llevando al dramático detrimento de las poblaciones silvestres o a su extinción total. Ejemplo de esto es el bisonte americano (Bison bison), que fue contagiado de brucelosis por el ganado vacuno europeo, esta enfermedad causada por diferentes especies del género Brucella provoca abortos y mortinatos (Díaz Aparicio, 2013)), lo que perjudica la capacidad reproductiva de la especie, y es causante, junto con la caza excesiva de los colonos estadounidenses, de la casi extinción de este herbívoro icónico de las praderas norteamericanas. El caso del bisonte americano es especialmente dramático pues se calcula que el número de individuos de la especie oscilaba entre los 10 y 60 millones antes de la llegada de los colonos europeos, hasta poco más de mil individuos al momento del fin de la cacería institucionalizada del gobierno estadounidense (Nélida Barajas, 2012), Actualmente el Bisonte Americano se distribuye dentro de Estados Unidos, Canadá y recientemente fue introducida una manada en la Reserva de la Biosfera de Pastizales de Janos, en el estado de Chihuahua, México. Otras especies contagiadas por la brucelosis bovina son los alces (Alces alces), caribúes (Rafinger tarandus) y venado cola blanca (Odocoileus virginianus). (Díaz Aparicio, 2013).

Imagen 1. Bisonte americano (bison bison), las enfermedades traídas con el ganado europeo y la caza institucionalizada redujeron sus población a menos del 1% de la original. Actualmente están protegidos  de la caza por leyes internacionales, sin embargo, aun son vulnerables a las enfermedades infecciosas. (Fotografia de Klaus Stebani en el parque Nacional Yellowstone).

El ganado ovino importó la sarna sarcóptica (Cordero del Campillo, 2001), esta enfermedad es causada por varios ácaros del género Sarcoptes, causa irritación severa de la piel, prurito y caída del pelaje. Esta enfermedad afecta a todos los mamíferos incluido el ser humano, es altamente contagiosa, siendo las poblaciones de camélidos sudamericanos como llamas (Lama glama) y alpacas (Vicugna pacos) especialmente susceptibles, y desde la conquista de las regiones donde estos camélidos sudamericanos se distribuyen, sus poblaciones han menguado. La sarna sarcóptica también afecta a perros, gatos y otros mamíferos de compañía muy populares en Hispanoamérica.

Imagen 2. Ácaro Sarcoptes scabiei, que causa la enfermedad conocida como sarna sarcóptica que puede enfermar a varias especies de mamíferos. Estaba ausente en las Américas hasta la llegada del ganado europeo. (Fotografía de Josef Reischig)El ganado bovino importó la infame fiebre carbonosa, coloquialmente conocida como Antrax (Cordero del Campillo, 2001). Esta enfermedad es causada por la bacteria Bacillus anthracis, es altamente contagiosa y tiene muy alta mortalidad en animales y en seres humanos, siendo una de las enfermedades zoonoticas más peligrosas y de mayor importancia para el control sanitario de los países en donde es epizoótica.  En la pampa argentina se han reportado casos de fiebre carbonosa prácticamente desde la colonización europea del área (Cordero del Capillo, 2001), el ganado muerto por la enfermedad es potencial foco de infección que contamina grandes extensiones de terreno, siendo la fauna silvestre una de las más vulnerables. Esto es dramático en una zona con gran cantidad de vida silvestre en un área tan grande de 1 200 000 km2 (Salomón Tarquini, 2018). En Norteamérica también se tiene documentada la importación de la fiebre carbonosa en las planicies del subcontinente, donde afecta a las poblaciones de bisonte americano (Bison bison), alce (Alces alces), caribú (Rafinger tarandus) y venado cola blanca (Odocoileus virginianus).

El impacto de la introducción de animales y plantas exóticas y su relación directa en la extinción  de poblaciones autóctonas del continente americano está muy bien documentado, pero a ciencia cierta  se desconoce el impacto que tuvieron las enfermedades sobre estas poblaciones. Es conocido que la introducción de cerdos, perros, gatos y ratas en las islas del caribe por parte de los colonos europeos, provocó la extinción de buena parte de las especies endémicas de las islas; el pastoreo de cabras ha modificado radicalmente la vegetación de las zonas donde pastan, y son responsables de la desertificación de las regiones praderas de Norteamérica y de las islas Galápagos, donde han llevado a la extinción de aves y varios tipo de tortugas terrestres. Sin embargo, hace falta más información sobre el impacto de las enfermedades en las extinciones. No es descabellado suponer que sean responsables de más de una extinción.  

En tiempos de pandemia por la enfermedad viral SARS-Covid 19, está de moda dar un repaso por la historia de las pandemias que han azotada a la humanidad a través de los tiempos. La cuarentena invita a la contemplación y estudio del material histórico y permite entender que, lo que estamos viviendo, ya se ha vivido, lo que hemos presenciado, ya se ha visto, y lo que nuestras acciones, pueden definir el porvenir de las generaciones futuras.

Imagen 3. La pampa es una región de 1 200 000 km2, en el cono sur de sudamerica. Una región de alto endemismo y con buena población de carnívoros y camélidos. Estas especies tienen sus poblaciones en riesgo debido a enfermedades mortales para humanos y animales. (Fotografia de LarsRa)

Bibliografía:

  • Nélida Barajas; et al, (2012). Programa de Acción para la Conservación del Bisonte (Bison bison). Programa de Conservación de Especies el Riesgo. SEGOB.
  • Diaz Aparicio, (2013). Epidemiologia de la brucelosis causada por Brucella Melitensis, Brucella suis y Brucella abortus en animales domésticos. Rev sci tech off. Epiz 31(1): 43-51
  • Cordero del Campillo M (2001.) Las grande epidemias de la américa colonial. Arch Zootec 50: 597-612
  • Claudia Salomón Tarquini (2018). Rescatando las raíces; indígenas, investigadores y políticas culturales en la construcción de identidades provinciales, La Pampa Argentina, 1960-1993. Tabula Rasa. Bogotá 28: 297-321

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