La sombra de Asiria, el último Rey al servicio de Assur.
lunes 22 de junio, 2020
El príncipe asirio Assur Uballit, tras la sangrienta toma de Nínive capital de Asiria, lograría reunir a las fuerzas que aún quedaban en la ciudad de Harrán y se decidió a enfrentar, a la coalición encabezada por Nabopolasar, nuevo Rey de Babilonia y arrebatarle el corazón de Asiria que el caldeo de Babilonia había conquistado.
El príncipe asirio Assur Uballit, tras la sangrienta toma de Nínive capital de Asiria, lograría reunir a las fuerzas que aún quedaban en la ciudad de Harrán y se decidió a enfrentar, a la coalición encabezada por Nabopolasar, nuevo Rey de Babilonia y arrebatarle el corazón de Asiria que el caldeo de Babilonia había conquistado.

Assur Uballit II, Ilustración cortesía del genial René Gutiérrez de la Cruz, información de sus redes sociales abajo.

 

 

…Para el rey de Asiria, no llegó el sueño:

En la tormenta y la oscuridad su espíritu se hundió.

La caída de Nínive “del poeta Edwin Atherstone

 

 

 

La caída de Nínive por John Martin (1829)

Un príncipe

Tras la caída de la capital Asiria en manos de Babilonia él príncipe Assur Uballit II (Ashur Uballit), cuyo nombre significa Assur está vivo, no calcularía que enfrentar a los babilonios no era ya buena idea, (Assur era el Dios principal de Asiria, de esta divinidad la ciudad de Assur y el imperio Asirio tomaban su nombre).

Y aunque Assur Uballit II, fue reconocido como Rey de los últimos asirios; por los babilonios, el príncipe Assur Uballit insistió en enfrentarse inútilmente al nuevo poder de Mesopotamia.

Pintura de dominio publico de Frederick Arthur Bridgman. 

Relieve de león asirio, que es liberado para ser cazado, imagen exhibida en la conferencia “Asiria y Assurbanipal”, del ciclo “Creadores de imperios” de la Fundación Juan March.  

Cabe preguntarnos que es lo que impulsaba a este gobernante, pues si bien, la posibilidad de que Nabopolasar se decidiera a quebrar a los asirios que aún quedaban estaba latente, no podemos descartar que la posible intención del babilonio, fuera llegar a una tregua con los mismos, afín de evitar continuar con una guerra desgastante, de la cual en la práctica, el babilonio ya era el vencedor, quizás por eso los caldeos de babilonia reconocían a Assur Uballit como Rey, de Asiria en Harrán gesto que resulta un tanto conciliador.

Arquero manneo, Wikimedia Commons, el reino de los manneos junto a Egipto, fue uno de los pocos aliados de Asiria cuando esta luchaba ya por sobrevivir.

Pero los egipcios aliados de Asiria, habían continuado enviando tropas que reforzaban a las huestes de Assur Uballit y seguramente sus sueños de ser Rey de toda Asiria, con lo cual es posible que el príncipe cegado por sus ambiciones prefiriese continuar con el conflicto.

Al final también es posible que la cultura guerrera de Asiria y su necesidad de expandirse exigiendo tributos, como pilar de su economía, fuese la causa de que estos no dudaran mucho, en evitar el buscar la paz con Babilonia, aun cuando estaban ya derrotados y a merced de la coalición de aliados que los babilonios comandaban y que incluía entre otros grupos a medos, escitas y elamitas.

Guerrero medo, Wikimedia Commons

Si bien lo anterior no podemos asegurarlo y siempre existe la posibilidad de que simplemente Nabopolasar no tuviera intenciones de dejar con vida amenazas, si parece razonable que por causas practicas los caldeos prefiriesen pactar con un grupo de asirios debilitados que no suponían ya un problema inminente como antaño.

Arquero elamita Wikimedia Commons

Al final Assur Uballit al parecer albergaba esperanzas de vencer y es que después de todo, aun el Rey anterior su padre (muy posiblemente era su padre), había estado en más de una ocasión cerca de ganarle a Nabopolasar, viniéndose abajo su poderío, por causa de las rebeliones que surgieron en su imperio tras el levantamiento de los babilonios.

Nabopolasar hijo de nadie Rey Babilonia, cortesía de Balam. Este gobernante de babilonia aparece en las inscripciones como hijo de nadie debido a que no era de linaje noble.

Si bien sabemos que un general de asiria, cuyo nombre no mencionan las fuentes, aprovecho la rebelión babilonia para intentar hacerse con el trono de Assur y aunque fue derrotado fácilmente, el Rey Sin-shar-ishkun, no pudo ya recuperar el control del imperio, pues tras Babilonia Der, Elam y el territorio de los medos ya se habían levantado en armas aprovechando el caos y estos sumados a las habilidades militares de Nabopolasar, quien conocía la forma de combatir de los Asirios supondrían un revés terrible que ya no tendría solución, pues al final los vasallos de Asiria preferían quitarse de encima el severo yugo al que estaban sometidos con lo cual el abstenerse de enviar apoyo o peor unirse a Nabopolasar se volvieron las opciones favoritas de los vasallos del imperio.

Arqeros escitas, Wikimedia Commons. Aunque es de destacar que estos se distinguian sobre todo por ser jinetes habiles. Los escitas ya lanzaban incursiones sobre Asiria desde antes de que Nabopolasar se levantara en armas y terminaron uniendose a los de Babilonia contra Asiria.

 

Confrontación.

Assur Uballit contaba con muy pocos aliados, los egipcios y el reino de los manneos lo seguían apoyando, pero a la hora de la verdad Assur Uballit no fue capaz de obtener victorias relevantes frente al poder de Nabopolasar y vez tras vez se debió replegar ante el inminente avance de sus enemigos, llevando a cuestas una reconquista totalmente fracasada y en el 609 a.C perdió su ciudad Harrán ante un fuerte ataque de la coalición que su enemigo Nabopolasar comandaba.

Toma de una ciudad, Wikimedia Commons. 

Si bien, es posible que Nabopolasar perdiera bastantes efectivos durante el conflicto, ya que los egipcios no se desanimaron y el mismísimo Faraón Nekao II se levantaría al fin de su trono en el Nilo, para ir personalmente a salvar al príncipe de Asiria.

Un detalle interesante, es que Assur Uballit, aunque reconocido como Rey por Babilonia, no recibió entre los suyos este título, pues para acceder a él tenía que ser coronado en la ciudad de Assur, cuna ancestral de Asiria en el santuario del Dios Assur, lo que este gobernante nunca logro.

Así, Assur Uballit solo cosecho fracaso tras fracaso, y tras que los babilonios tomaran Harrán al recibir refuerzos, se sintió con la fuerza para recuperarla y  sin embargo termino nuevamente huyendo ante un fallido asedio y es que desde que se había lanzado a la reconquista su fracaso había sido completo.

Árabes a camello perseguidos por asirios, imagen exhibida en la conferencia “Asiria y Assurbanipal”, del ciclo “Creadores de imperios” de la Fundación Juan March.

Prisioneros siendo obligados a moler los huesos de sus antepasados por los asirios antes de ser ejecutados, pues como lo indica Fernando Quesada Sanz los asirios eliminan a los antepasados de los vencidos antes de matarlos, extinguiendo su pasado y su futuro, imagen y referencia de la conferencia “Asiria y Assurbanipal”, del ciclo “Creadores de imperios” de la Fundación Juan March 2019.

Un Faraón

Nekao II había salido del Nilo y se dirigía a darle apoyo a su aliado Assur Uballit, pero paradójicamente el Rey de un lugar menor, el Rey de Jerusalén le salió al encuentro y se dispuso a combatirle en la segunda batalla de Meguido. Nekao le había al parecer advertido al Rey de Jerusalén Josías, que no estorbara a su camino, pues sus guerreros no iban en contra de Jerusalén, más Josías ignoro a Nekao y lo enfrento.

Ilustración de Ephraim Moses Lilien de dominio publico.

Como era de esperarse el rey hebreo fue derrotado de manera aplastante y muerto en el combate, dejo a su ciudad a merced de los egipcios que se apoderaron de ella, impusieron un nuevo Rey y se llevaron prisionero al heredero al trono.

Cuando Nekao avanzo para darle apoyo a Assur Uballit, debió entender las acciones de Josías, este Rey no podía vencer, pero es muy probable que Josías en realidad pensara que podía detener lo suficiente al Faraón para que este no llegara a tiempo de salvar al príncipe Assur Uballit. Los hebreos como muchos otros reinos con seguridad no querían que Asiria subsistiera, pues su severidad era de sobra conocida.

Prisionero de los asirios devorado por una leona. de Wikimedia Commons.

Un dato curioso, es que, aunque la Biblia menciona que Josías enfrento a Nekao, el relato nunca explica a profundidad las acciones del Rey Josías, o el contexto histórico en que se dieron, por lo que para la inmensa mayoría de los lectores de la Biblia la gran guerra entre las superpotencias del antiguo oriente es un hecho completamente desconocido y el acto heroico del Rey hebreo ha quedado envuelto en el misterio.

Nekao llegaría finalmente a Karkemish en Siria donde se supone que las fuerzas asirias de Assur Uballit deberían estar, pero en su lugar se encontró con el potente ejercito encabezado por Babilonia, quien dirigía era el joven príncipe Nabucodonosor, el hijo del Rey Nabopolasar. Al parecer había logrado derrotar de manera definitiva  a los últimos asirios de Asur Ubalit II.

Necao entonces se decidió a entablar combate, quizás pensó que podría vencer aun sin los de Assur, pero para su desgracia, sus fuerzas terminaron sucumbiendo en la que debió de ser una de las batallas más feroces que se llegaron a librar en el antiguo oriente.

Ilustración de dominio publico en Wikimedia Commons

La victoria.

Año 605 antes de nuestra era, el ejército egipcio que había llegado a Karkemish, para auxiliar a los asirios, estaba aniquilado, sus fuerzas no pudieron continuar la lucha ante la inmensa coalición de pueblos que apoyaban a los de Babilonia  y el Faraón huía perseguido por el príncipe Nabucodonosor.

Nabucododnosor hijo de Nabopolasar cortesía de Balam.

Aunque al final el egipcio logro escapar en su carro real, con seguridad dejando atrás hombres y recursos valiosos, la repentina muerte del Rey de Babilonia Nabopolasar quien había enfermado, obligaron a su hijo Nabucodonosor a regresar a su ciudad, suspendiendo la persecución que lo hubiera llevado a la captura del Faraón. Pero ya una nueva era comenzaba, Asiria se había extinguido y el Faraón se encontraba quebrado y en retirada.

El imperio de Babilonia iniciaba una nueva era en la Mesopotamia.

Nota extra:

No puedo dejar pasar el detalle siguiente, al estudiar las fuentes sobre estos acontecimientos me percate que la mayoría de las biblias, que suelen utilizar los grupos de protestante o evangélicos, indicaban que Necao había salido a combatir a los asirios, cuando todas las fuentes de la época contradecían de modo contundente tal aseveración, incluyendo la Biblia, en su lengua original, el hebreo.

preguntándome cual era la causa de ello descubrí que en las biblias en español que toman como base la traducción de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera (del siglo XVI), es decir, la inmensa mayoría de las biblias protestantes, estaban mal traducidas, por lo menos en lo que respecta al pasaje en que Necao sube a darle apoyo a sus aliados asirios.

Y cito de la Reina Valera versión de 1960 en segundo libro de los Reyes capitulo 23:29.

En aquellos días Faraón Necao rey de Egipto subió contra el rey de Asiria al río Eufrates, y salió contra él el rey Josías; pero aquél, así que le vio, lo mató en Meguido.

Subraye el error, sabemos por todas las fuentes incluyendo la Biblia en hebreo, que esto no ocurrió de esta manera, pues Faraón Nekao fue a combatir a los babilonios no a sus aliados asirios.

Curioso es que incluso la biblia Kadosh hebrea, o supuestamente hebrea en Bibliatodo.com, mantiene el error y cito:

Durante este tiempo Faraón Nejoh de Mitzrayim fue hacia el Río Éufrates para atacar al rey de Ashur. El rey Yoshiyah salió para oponérsele; pero en Mejido, Faraón divisó a Yoshiyah, y lo mató.

Es incluso decepcionante y hasta algo cómico el que las nuevas versiones de la Biblia Reyna Valera perpetúen un error tan fácil de corregir, pues su versión del 2004 seguía con la forma errónea de la traducción, al igual que la Reyna Valera Gómez del 2010. Y de hecho aun la Nueva Biblia Latinoamericana de hoy también mantenía dicho absurdo, ya que es un hecho extraño que en unos 500 años no se percataran de esta situación.

Por cierto la Biblia de Jerusalén, estaba excelente en cuanto a su traducción y un hecho singular la TNM. aunque criticada al igual que la Biblia de Jerusalén por los grupos de protestantes, estaba bien traducida, al menos su versión de 1987. 

Podemos por cierto corroborar la lectura correcta con el texto en hebreo original y lo pondré en términos que cualquiera, incluso sin saber la lengua lo podrá corroborar.

Nota: El hebreo se debe de leer de izquierda a derecha, pero lo ordenare a la manera occidental, para facilitar la lectura y cito a continuación de la Biblia Hebraica Stuttgartensia , traducción estrictamente literal de mi autoría, del pasaje del segundo libro de los Reyes capitulo 23:29.

 

Lo anterior puede traducirse de la siguiente manera: “En sus días subió el Faraón Nekao Rey de Egipto al Rey de Asiria, a la corriente del Éufrates y vino a él el Rey Josías”.

O como dice la Biblia católica de Jerusalén:

En sus días subió el Faraón Nekó, rey de Egipto, hacia el rey de Asiria, junto al río Eufrates. Fue el rey Josías a su encuentro, pero Nekó le mató en Meguiddó en cuanto le vio.

Como podrán percatarse en el texto, en su idioma original, el pasaje nunca indica que hubiera una guerra o conflicto entre asirios y egipcios.

El error surgió de la ignorancia del traductor, quien desconocía los hechos históricos en torno a este relevante acontecimiento y deliberadamente agregaría el termino “guerra” o la preposición “contra” al texto, según sea el caso, para denotar un conflicto entre asirios y egipcios que no aparece ni en el texto original, ni es histórico, pues malinterpreto, el pasaje paralelo del libro de las crónicas, donde se indica que Nekao subió a guerrear (2 Cr. 35.20-27), pero donde no se menciona en ningún momento que la batalla es en contra de “Asiria”, de forma que el Traductor supuso erróneamente que era buena idea componer el texto para que en 2 de los Reyes: 23: 29, (o el cuarto de los reyes según la Biblia griega de los 70 sabios [LXX]), el Rey Egipcio subiera a guerrear contra los asirios, algo completamente erróneo, que demuestra la incompetencia del traductor que de modo deshonesto agregaría palabras que en ningún momento están en el original de forma que la lectura fuese de su gusto aunque no fuese una traducción precisa.

Reitero el Faraón en efecto subió guerrear, pero con el babilonio. para salvar al Asirio y  aunque esto último no lo detalla el texto hebreo, nosotros lo sabemos gracias a las fuentes mesopotámicas, asirias y babilonias.

En Reyes debe decir simplemente “subió a Asiria” no, a Guerra contra Asiria. Tales palabras no pueden ser traducidas, ni son producto de traducción, son invenciones posteriores añadiduras que innecesariamente le restan calidad a la lectura de un texto que de por si, es hoy muy criticado, a pesar de ser bastante interesante y en mi opinión bello.

Lo anterior no es particularmente relevante, si somos estrictos, para comprender la Historia de la guerra entre Asiria y Babilonia, si lo es para aclarar a los lectores que desean ahondar en estos temas de manera directa en sus fuentes, que deben estar prevenidos sobre la profunda incompetencia de algunos traductores a la hora de hacer su trabajo.

Josías, escuchando el libro de la ley [de Yahveh] dominio publico Wikimedia Commons.

 

 

Bibliografía.

Na’aman, Nadav (1991). “Chronology and History in the Late Assyrian Empire (631—619 B.C.)”. Zeitschrift für Assyriologie.

Bassir, Hussein (2018). “The Egyptian expansion in the near east in the saite period”. Journal of Historical Archaeology & Anthropological Sciences.

D. D. Luckenbill (1926) Ancient Records of Assyria and Babylonia Volumen I. Impreso por: University of Chicago Press. Chicago

Elena Cassin, Jean Bottéro & Jean Vercoutter. (1965) Los imperios del antiguo oriente Vol. III La primera mitad del primer milenio.  Siglo XXI. Mex.

F. Quesada Sanz  (7 de nov. 2019) Conferencia “Asiria y Assurbanipal”, del ciclo “Creadores de imperios”  Fundación Juan March. Madrid

G. Roux, (1993) Ancient Iraq. Penguin Books. Inglaterra.

Radner, Karen (2019). “Last Emperor or Crown Prince Forever? Aššur-uballiṭ II of Assyria according to Archival Sources”. State Archives of Assyria Studies. 28:

Reade, J. E. (1998). “Assyrian eponyms, kings and pretenders, 648-605 B.C”. Orientalia (NOVA Series).

Rowton, M. B. (1951). “Jeremiah and the Death of Josiah”. Journal of Near Eastern Studies.


  • Un agradecimiento especial al genial ilustrador René Gutiérrez de la Cruz por la imagen principal: Aquí sus redes:

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Para la nota extra, las siguientes fuentes:

Diccionario Moisés Chávez de Hebreo español, Casa Bautista de Publicaciones; (2003)
Biblia de Jerusalén (2009), traducción dirigida por José Ángel Ubieta.                                                                                                                                     Hebraica Stuttgartensia (1977) Paúl E. Kahle.                                                                                                                                                                                         
Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras con referencias (1987).
La Nueva Biblia. Latinoamérica (1981, 1989), Ramón Ricciardi y Bernardo Hurault
La Sagrada Biblia (1856, 1953), Félix Torres Amat.
Santa Biblia, versión de Casiodoro de Reina, revisión de Cipriano de Valera [En esta por su relevancia entre los evangélicos se revisaron las versiones de, 1877, 1909, 1960, 1977, 1990, 2004 y Reina Valera Gómez 2010].                                                                                                                          Las anteriores biblias y la Kadosh que también utilice están en https://www.biblegateway.com. y en https://www.bibliatodo.com

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