Tzitzipandácuare: El rey Purépecha que venció a los Mexicas
viernes 12 de junio, 2020
“En el momento de mayor auge de los imperios Tarasco y Mexica, era inevitable que estos en algún momento se confrontaran. El primer choque de estos imperios, aconteció mientras en la gran Tenochtitlan, el Tlatoani Axayacatl promovía una política expansionista que terminaría por llevarlo a los confines del reino de Michoacán, donde el Irecha Tzitzipandácuare estaba preparado para recibirlos”
“En el momento de mayor auge de los imperios Tarasco y Mexica, era inevitable que estos en algún momento se confrontaran. El primer choque de estos imperios, aconteció mientras en la gran Tenochtitlan, el Tlatoani Axayacatl promovía una política expansionista que terminaría por llevarlo a los confines del reino de Michoacán, donde el Irecha Tzitzipandácuare estaba preparado para recibirlos”

Representación del Irecha (rey en Purépecha). Máxima autoridad en el reino de Michoacán. Elaboró: Octavio Tovar Alonso

En la antigua ciudad de Tzintzuntzan, antes de que esta se convirtiera en la capital del imperio Tarasco, Tangáxoan, sobrino del rey Taríacuri y gobernador de dicha ciudad, tuvo un hijo al cual llamó Tzitzipandácuare, cuyo nombre se le han atribuido múltiples significados como: “el que está adornado con flores” o “el que hace guirnaldas de flores” (Carvajal Medina 2019). No se conoce el año exacto en el cual pudo haber nacido este rey, aunque con certeza se sabe que nació en las primeras décadas del siglo XV, ya que varios autores proponen que el mencionado gobernante tomó el trono de Tzintzuntzan por el año de 1450 (de nuestra era) o en años cercanos a esta fecha, por lo que es posible que este rey naciera entre las décadas de 1420 y 1430.

 Yacata de la Zona arqueológica de Tzintzuntzan. Foto: Dante B. Martínez

Juventud y ascenso al poder

Tzitzipandácuare, nacido bajo el linaje de los Uacúsechas (señores águila en Purépecha), fue criado bajo la usanza de la alta nobleza de la ciudad de Tzintzuntzan, ciudad que como ya se dijo, en esta época todavía no era la capital del imperio Tarasco, pues compartía el poder con las ciudades de Pátzcuaro que estuvo gobernada mucho tiempo por el rey Taríacuri y a su muerte le heredó el poder a su hijo Hiquingaje; y la ciudad de Ihuatzio que estaba gobernada por otro sobrino de Taríacuri llamado Hirepan.

Cabe destacar que lo mencionado en la Relación de Michoacán (documento histórico más importante del Michoacán prehispánico escrito en el siglo XVI), menciona del importante poderío que tenía en ese entonces la ciudad de Ihuatzio, pues dice que en este lugar se tenía en custodia al dios Curicaueri (dios solar y del fuego; y el más importante de los dioses Tarascos-Uacúsechas) y que además, los gobernantes de esta urbe estaban en campañas militares expansionistas en la región conocida como “tierra caliente” del actual estado de Michoacán y Guerrero, así como otras campañas militares que dieron por frutos el sometimiento de importantes cacicazgos como el de Carapan (Alcalá 2008 (1541)).

Mientras que en Tzintzuntzan, Tzitzípandácuare ascendía a el trono, en las otras ciudades importantes del lago de Pátzcuaro también se estaba teniendo un cambio generacional en cuanto a sus lideres. En el caso de Ihuatzio, Ticatame II (hijo de Hirepan) tomaba el poder de la ciudad, mientras que en Pátzcuaro, Hiquingaje II (nieto de Taríacuri e hijo de Hiquingaje I) hacía lo propio. No obstante, este último falleció debido a que fue impactado por un rayo y sus hermanos habían sido asesinados por el señor de Ihuatzio, Hirepan, por considerarlos como viciosos y no aptos para el gobierno (Alcalá 2008 (1541)).

Lámina 17 de la relación de Michoacán en donde se observa al rey Taríacuri con los tres príncipes: Tangáxoan, Hirepan e Hiquingaje.

El nacimiento del Tzintzuntzan Irechequa (Reino de Tzintzuntzan)

Se sabe que cuando Tzitzipandácuare toma el trono de Tzintzuntzan en el año de 1450 o fechas cercanas, la ciudad no solamente estaba habitada por hablantes de la lengua Purépecha, pues varias fuentes históricas mencionan que también ahí vivían importantes grupos de nobles de origen Nahua. Sin embargo, aparentemente una de las primeras acciones que impulsó Tzitzipandácuare en la política interior de la ciudad, fue una operación con el fin de someter a estos nobles Nahuas, y muchos de ellos fueron prendidos y posteriormente sacrificados sacándoles el corazón y luego sus cuerpos fueron decapitados, poniendo sus cabezas en estacas. No se sabe a ciencia cierta el porqué de esta acción, pero los Nahuas que sobrevivieron a la política violenta de Tzitzipandácuare, tuvieron que rendirle fidelidad al nuevo rey, aunque se puede decir que a estos Nahuas se les respetó su estatus de nobleza y serían recompensados tiempo después con tierras y tributarios (Monzón et. al. 2009).

No queda claro como era el panorama político en las otras ciudades de la cuenca del lago de Pátzcuaro, pero se tiene el conocimiento de que una vez que Tzitzipandácuare ascendió al trono de Tzintzuntzan, inició una campaña política que la convertiría en la única capital del estado Tarasco, diluyendo aquella triple alianza entre Pátzcuaro, Ihuatzio y la antes mencionada Tzintzuntzan. No se sabe del todo los factores de porqué sucedió esto, ni como lo logró, pero uno de los actos más importantes que llevó a cabo, fue tomar al dios Curicaueri que se encontraba en Ihuatzio y llevarlo a Tzintzuntzan en donde construyó dos templos dedicados a dicho dios y a la diosa Xarátanga (Alcalá 2008 (1541)).

Junto con el trasladó del dios Curicaueri a Tzintzuntzan, vino también el hecho de que Tzitzipandácuare se convirtiera en un autentico rey de reyes, pues se autoproclamó como la nueva autoridad suprema del naciente imperio Tarasco o el Tzintzuntzan Irechequa (reino de Tzintzuntzan o de Michoacán) (Alcalá 2008 (1541)).

Tzitzipandácuare rey de Michoacán. Elaboró: Luis Armando Alarcón.

Tzitzipandácuare: El conquistador

Una vez afianzado su poder en la nueva capital y como señor absoluto del naciente reino de Tzintzuntzan; Tzitzipandácuare se caracterizó sobre todo por su política expansionista, por lo que durante su reinado, vemos el momento de mayor apogeo militar de los Tarascos, quienes iniciaron varias campañas bélicas hacía la costa del pacifico, para así buscar una salida al mar y del mismo modo obtener los valiosos recursos de esa zona. Por ello, Tzitzipandácuare se encontró con los aguerridos reinos de Zacatula y de Colima, quienes opusieron gran resistencia a la expansión del reino de Tzintzuntzan, pero después de múltiples violentos enfrentamientos, terminaron estos reinos por perder su independencia y fueron anexados al reino de Michoacán (Alcalá 2008 (1541)).

Las victorias de Tzitzipandácuare en la costa del pacifico, llenaron de confianza al reino, y su nueva campaña de expansión los llevaría a las ásperas tierras del actual estado de Jalisco, en donde se encontraban varios cacicazgos Nahuas, ricos en recursos como la sal y el cobre. Los pueblos de Jalisco al igual que los de la costa, pusieron gran resistencia al expansionismo Tarasco, pero al final, terminaron sucumbiendo ante la formidable milicia Tarasca y el rey Tzitzipandácuare se terminaría apoderando de pueblos como Tamazula, Zapotlán, Tuxpan, Sayula, Mazamitla, Ameca, Amula y gran parte del lado sur de la cuenca de Chapala (González Rizo 2012).

Las aspiraciones territoriales de Tzitzipandácuare no cesaron con sus triunfos ante los señores Nahuas de Jalisco, pues también empezó un proceso de colonización del área centro-sur del actual estado de Guanajuato. No obstante, pronto sus anhelos pusieron mira hacia las ricas tierras del oriente, en donde se encontraban los grandes y poderosos reinos Otomíes y Matlatzincas del valle de Toluca.

Tzitzipandácuare entonces, empezó súbitas campañas militares hacia el valle de Toluca y sus alrededores, entre los años 1460 y 1470. El códice Telleriano-Remensis, menciona una invasión de este rey hacía el cacicazgo Otomí de Xiquipilco en el año de 1462 d.c. y la propia relación de Michoacán menciona otras entradas a las ciudades de Xocotitlán y Toluca (Alcalá 2008 (1541)).

Representación de la batalla de Xiquipilco en el año 9 conejo (1462) según el códice Telleriano-Remensis. Foja 33 v.

La Invasión de México-Tenochtitlan al reino de Michoacán

El valle de Toluca no solamente era objeto de deseo de los Tarascos, pues en la ciudad de México-Tenochtitlan donde se encontraba gobernando el Huey Tlatoani Axayácatl (padre de Moctezuma Xocoyotzin), también tenía intenciones de hacer tributaria a su estado dicha región. Cabe destacar que Axayácatl también venía de lograr importantes triunfos militares en otras regiones como Oaxaca y Veracruz, pero su hazaña más laureada por el pueblo Mexica, fue cuando en 1473, encaminó a México-Tenochtitlan hacía la victoria en la guerra que tenían contra la ciudad de Tlatelolco (Durán 1984 (1561)).

En los años posteriores a esta sonada victoria de Axayácatl, se encaminó a invadir el valle de Toluca que se encontraba ya muy mermado por el asedio Tarasco y cuyos reinos finalmente no pudieron resistir la campaña militar de México-Tenochtitlan y terminaron por ceder su territorio a los Mexicas. Después de este éxito en la conquista del valle de Toluca, Axayácatl supo del poderío que también tenía el señor de Michoacán Tzitzipandácuare, y decidió probar la fuerza de su ejercito invadiendo al reino de Michoacán, acontecimiento que sucedió entre los años de 1476 y 1477 (Carvajal Medina 2019).

Con el avance del ejercito Mexica por las tierras del valle de Toluca, varios pueblos de Otomíes y Matlatzincas eran destruidos, algunos pobladores que sobrevivieron a las masacres perpetradas por los Mexicas, huyeron al reino de Michoacán, en donde fueron acogidos de buena forma por el rey Tzitzipandácuare, quien los ubicó en distintos pueblos como Charo, Huetamo, Taimeo, Zinapécuaro, Acámbaro, Guayangareo, Necotlán (hoy Santiago Undameo) entre otros (Acuña 1982). Sin embargo, algunos de estos caciques Otomíes y Matlatzincas, optaron por apoyar la entrada de Axayacatl a Michoacán (Durán 1984 (1561)).

Tzitzipandácuare se enteró de las pretensiones de Axayácatl quien ya había arrasado con varios poblados Purépechas en la zona oriente de Michoacán, por lo que inmediatamente formó un gran ejercito que fue enviado a la fortificada ciudad de Taximaroa (hoy Ciudad Hidalgo, Michoacán) donde se preparaba la defensa para repeler la embestida Mexica (Durán 1984 (1561)).

Fray Diego Durán en su crónica menciona que Axayácatl contaba con un ejercito de 24,000 soldados, mientras que Alvarado Tezozómoc, menciona una cifra mayor pues hace constar de 33,000 efectivos. Del lado del Irecha de Michoacán, Durán dice que este logró formar un impresionante ejercito de 40,000 soldados, mientras que Tezozómoc lo eleva a 50,000 (Carvajal 2019).

Finalmente, ambos ejércitos se encuentran en la mencionada ciudad de Taximaroa, donde se produjo una autentica batalla sangrienta que duro varios días y estuvo recorriéndose por varios puntos del oriente del estado de Michoacán. Pero los Mexicas se vieron sumamente sorprendidos al ver la ferocidad de los guerreros Tarascos y llegó un punto en el cual fueron ampliamente superados por estos, y pronto los guerreros Mexicas empezaron a doblegarse y a ser prácticamente masacrados por el ejercito Tarasco. Durán cuenta que ese enfrentamiento le costó al ejército Mexica una pérdida de 20,000 soldados, incluyendo varios nobles y capitanes de alta aristocracia de México Tenochtitlan (Durán 1984 (1561)).

La matanza que se vivió en los campos de Taximaroa, provocó que el ejercito Mexica tuviera que replegarse y huyeran del campo de batalla humillados, siendo perseguidos por Tzitzipandácuare y su ejercito hasta llegar al valle de Toluca, donde haría su entrada triunfal el Irecha junto a sus valerosos guerreros, mientras que el citado valle, paso a formar parte de los dominios del rey Tzitzipandácuare (Durán 1984 (1561)).

Representación de una batalla en la Lámina 33 de la relación de Michoacán.

Los Tarascos le propiciaron a los Mexicas una de sus derrotas más dolorosas en su historia, pues cuenta Durán, que Axayácatl se sintió humillado y ampliamente superado por la fuerza del ejercito Tarasco, la derrota fue llorada durante varios días en México Tenochtitlan (Durán 1984 (1561)). No obstante, no fue el final de las hostilidades entre los Tarascos y los Mexicas, pues Tzitzipandácuare en sus conquistas, hizo varias entradas a la tierra caliente del actual estado de Guerrero, donde trato de tomar importantes ciudades dominadas por los Mexicas como Oztuma; el resultado de estos múltiples conflictos, fue la creación de una frontera militarizada en el referido territorio, donde destacaban ciudades fortaleza como Oztuma, Tetela del río e Ixcateopan por parte de los Mexicas; y Cutzamala, Pungarabato y Ajuchitlán por parte de los Tarascos (Carvajal 2019).

Representación de guerrero Tarasco. Dibujo elaborado por: Vladimir Gómez y Luis Armando Alarcón.

El legado de Tzitzipandácuare

Titzipandácuare fue rey durante varios años más y se especula que probablemente falleció a inicios del siglo XVI entre los años 1500 y 1510 de nuestra era, se sabe que cuando era ya bastante viejo, le cedió el trono de Tzintzuntzan a su hijo Zuangua, quien también propicio una sonada derrota a los Mexicas, quienes estaban entonces gobernados por el Huey Tlatoani Moctezuma Xocoyotzin (Carvajal 2019).

Tzitzipandácuare es recordado como uno de los más importantes reyes del linaje de los Uacúsechas, pues durante su gobierno, se ensancho a su máximo el reino de Michoacán, acaparando grandes extensiones territoriales. También es recordado por su histórica hazaña al vencer al gran imperio Mexica, así como sus prácticas políticas en donde acogió refugiados Otomíes y Matlatzincas que se habían quedado sin hogar en el valle de Toluca. Un personaje que sin dudas, merece ser recordado por la historia de México.

Mapa que muestra la extensión del reino de Michoacán durante los tiempos del rey Tzitzipandácuare. Elaboró: Dante B. Martínez

BIBLIOGRAFÍA

  • Acuña, René. (Editor). 1987. Relaciones geográficas del siglo XVI: Michoacán. México, Universidad Nacional Autónoma de México, núm. 9. México.

  • Alcalá, Jerónimo de. 2008. Relación de Michoacán. Estudio introductorio del Premio Nobel de Literatura, Jean Marie G. Le Clézio. Zamora, El Colegio de Michoacán.

  • Carvajal Medina, Ricardo. 2019. La guerra en el Michoacán prehispánico en el Posclásico Tardío. Economía política, Estado y sociedad tarasca. Tesis para obtener el grado de Licenciado en Historia. Asesor: Igor Cerda Farías, Morelia, Facultad de Historia de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. México.

  • Codex Telleriano-Remensis. Bibliothèque nationale de France, Département des Manuscrits, Mexicain. 
  • Durán, Diego. 1984. Historia de las Indias de Nueva España e islas de Tierra Firme. Paleografía, introducción y notas de Ángel Ma. Garibay K. 2ª edición, México, Editorial Porrúa, (Biblioteca Porrúa núm. 37). México.

  • Gónzalez Rizo, Jesús Erick. 2012. “Entre tarascos te veas”: encuentros y desencuentros en la frontera abierta del Irechequa Tzintzuntzani. Tesis para obtener el grado de Licenciado en Historia. Director de tesis: Dr. Luis Gómez Gastélum. Universidad de Guadalajara- Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades. México
  • Monzón, Cristina; Roskamp, Hans; Warren, J. Benedict. 2009. “La memoria de don Melchor Caltzin (1543): Historia y legitimación en Tzintzuntzan, Michoacán” en: Estudios de Historia Novohispana vol. 40 núm 40. Universidad Nacional Autónoma de México, México. Pp. 21-55.

CONTACTO DEL AUTOR

Correo: Dante_dalton@outlook.com

Instagram: dante_rimbaro

Consultar más trabajos del autor: https://enad.academia.edu/DanteMartinez

Autores de dibujos:

Portada: Octavio Tovar Alonso. Instagram: tovarocta

Dibujo de Tzitzipandácuare: Luis Armando Alarcón. Facebook: Tlacuilo historia del México antiguo.

Dibujo de Guerrero Tarasco: Vladimir Gómez y Luis Armando Alarcón.

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